Hay dias en los que desde que se levanta, ya sabe que no será un dia con un transcurso normal y rutinario.
Es esa sensación que la acompaña en el transcurso de las horas, y que no sabe identificar bien, pero que no es algo agradable
La tiene ahí, en la boca del estómago, molestando , haciéndose notar.
No. No es que le haya sentado mal la cena del dia anterior, ni que esté incubando algún virus de esos propios de la época.
Es algo intangible que le va oprimiendo el corazón y provocando esa especie de ansiedad que siente el que espera no sabe qué, ni sabe por donde le van a venir los golpes. Pero van a venir,eso seguro.
Ansiedad, incapacidad de permanecer quieta en un mismo sitio, ni siquiera ocupandose en distintas actividades.No puede concentrar su atención en nada. ¿Por qué?
Pasan las horas y sabe que el nerviosismo no disminuye y entonces el estado de ánimo evoluciona a una tristeza que ya conoce bien.
Y se enfadas consigo misma más que con nadie. Porque deberia poder controlarlo y no lo hace. Y sabe que ,inevitablemente, fluctuará de la tristeza a la rabia y vuelta a empezar, Y ya no hace falta que busque más porque sabe la causa de todo.
Y piensa que maldecir el dia que su mundo se volvió del revés no va a servir de nada. Ya no hay vuelta atrás porque no perdona las mentiras. Ni la cobardia.
Toda su fe y su confianza en el ser humano, se fue de la mano de aquel que se la devolvió un dia .
Llora, sentada en el banco del parque, con lágrimas calladas y silenciosas sin importarle las miradas de la gente que pasea. Con esa dejadez de la que sabe que ya poco tiene que perder.
Pasan los dias, los meses y los años, y ella sigue acudiendo a ese parque a ver pasar las horas en un reloj que ya no funciona ,porque solo con su pulso le daba vida.
Cuando los inviernos son crueles y el viento del norte quiere llevarsela con él, alguien caritativo y con mirada de lástima, se acerca a ella y la ayuda a levantarse y caminar
A casa, le dice. Ve a casa.
Y entonces ella, mirando sin ver, les dice siempre lo mismo:
¿Por qué?



